‘Arroyo Vida’: insonorización superior para evitar los molestos ruidos de los vecinos

La normativa actual fija en 50 decibelios el aislamiento acústico de las viviendas. ‘Arroyo Vida’ consigue una insonorización superior, ya que los estudios previos de promociones anteriores, en los que se ha utilizado el mismo sistema constructivo, se alcanzan niveles de aislamiento cercanos, o incluso superiores, a los 60 decibelios tanto en separación entre domicilios como entre viviendas y elementos comunes.

El nivel de aislamiento acústico es tan elevado que la apreciación del ruido producido por los usuarios colindantes, aunque este sea muy alto, es prácticamente nula. La insonorización es tal que la vida cotidiana de algún vecino ruidoso pasará totalmente desapercibida en la calma de nuestra vivienda. Los molestos volúmenes altos de televisiones, equipos HI-FI y electrodomésticos serán casi inapreciables para nosotros y también para nuestros vecinos.

El sistema de insonorización no solo atiende al ruido entre domicilios, sino que también corrige y aísla otros tipos, como los molestos sonidos de las cisternas y desagües de los vecinos superiores y colindantes, gracias al especial aislamiento del saneamiento; los ruidos de impacto producidos en los techos por el traqueteo de los vecinos de arriba, por los sistemas de protección de impacto; y también los sonidos exteriores, gracias a los especiales grosores de las carpinterías y a la utilización de vidrios climalit de grandes dimensiones y espesor.

La promoción ‘Arroyo Vida’ ofrece el más alto grado de ahorro energético

La promoción de viviendas ‘Arroyo Vida’ ha obtenido la calificación AA en fase de proyecto, tanto en consumo como en emisiones, ofreciendo por tanto la mayor garantía en ahorro energético _por la reducción del consumo_, y en respeto a los protocolos medioambientales, reduciendo las emisiones de gases a la atmósfera.  Para la consecución de esta nota, no solo se han primado los sistemas aerotérminos destinados a la producción de climatización y agua caliente, sino que también se ha mejorado la ‘piel’ del edificio, incidiendo en los materiales de aislamiento y en las características especiales de las carpinterías exteriores y de las vidrieras incluidas en ellas.

Una de las características de ‘Arroyo Vida’ más destacadas es, por tanto, la climatización por aerotermia, uno de los sistemas más eficientes y ecológicos a la hora de obtener energía calorífica y frigorífica, que se distribuye a través de suelo radiante. A esta prestación se sumaría la ventilación cruzada con recuperación de energía, que mantiene el ambiente de la vivienda continuamente renovado desde el exterior.

La reducción de gasto energético se consigue también gracias al aprovechamiento de la luz natural a través de los grandes ventanales y la apertura de los salones a las amplias terrazas. Finalmente, la calidad del aislamiento tanto en las fachadas como en las cubiertas de ‘Arroyo Vida’ permite un enorme ahorro energético. Esto se suma a las altas prestaciones de carpinterías y vidrios tipo climalit y con lámina de control solar, un sistema que aprovecha la radiación solar para producir una reflexión en verano que no calienta en exceso la casa, y una refracción en invierno para conseguir justo lo contrario.

Un lugar para relajarse, un huerto, un gimnasio: múltiples opciones para las terrazas de ‘Arroyo Vida’

Las terrazas se han convertido en un elemento muy importante en nuestro hogar, especialmente durante los últimos meses, ya que la situación sanitaria nos obliga a pasar cada vez más tiempo en casa. La promoción ‘Arroyo Vida’ ofrece un espacio exterior en todas las viviendas, no solamente de gran tamaño _ya que cada terraza tiene como mínimo 10 metros cuadrados_, sino también con una forma cuadrangular que multiplica sus posibilidades de uso.

Los expertos en decoración aseguran que hay que tener en cuenta que una de las últimas tendencias en arquitectura contemporánea es reforzar la continuidad entre los espacios interiores y los exteriores, por lo que es importante combinar la decoración de ambas zonas. Sin embargo, lo más esencial es decidir la utilización que queremos dar a la terraza antes de comenzar a amueblarla.

Las opciones de uso son muchas: un espacio de relajación, un rincón de lectura, un lugar para comer, un huerto urbano, un gimnasio al aire libre, etc. Pero hay detalles que hay que atender en cualquiera de los casos, como los materiales y tejidos del mobiliario, que deben garantizar una amplia durabilidad. Y, por supuesto, la iluminación, que puede provenir de apliques tipo farol, lámparas de mesa o de una luz más indirecta que aporte calidez.

En toda terraza que se precie no puede faltar la vegetación, que aporta frescura y crea ambientes naturales que invitan a la relajación. Una buena opción es instalar un jardín vertical, formado por plantas de hoja perenne y por otras que tengan distintas floraciones a lo largo del año, para disfrutar todo el tiempo de un ambiente vivo.

Arroyo Vida, tu hogar sin renunciar a vivir

La promoción ‘Arroyo Vida’ nace con el objetivo de poner al alcance de los vallisoletanos una vivienda amplia, luminosa, con grandes terrazas, piscina, plaza de garaje, trastero y zonas comunes ajardinadas con condiciones especiales de financiación. La luz natural es la protagonista en este proyecto, compuesto por 59 pisos de 1, 2 y 3 dormitorios, gracias a su ubicación totalmente exterior, los grandes ventanales y las extensas terrazas a las que se accede directamente desde el salón.

‘Arroyo Vida’ está situado en una zona que dispone de colegios, comercios y lugares de ocio, conectada al centro de Valladolid por varias líneas de bus de servicio tanto diurno como nocturno los fines de semana. Este lugar no solamente ofrece las comodidades de un hogar, sino que permite disfrutar del ocio en su amplia piscina, rodeada de más de 400 metros cuadrados de jardín y zonas pavimentadas, y también atiende a las necesidades laborales, gracias a una red de alta velocidad de fibra óptica, perfecta para teletrabajar.

Las viviendas poseen un vestidor en la habitación principal y una cocina totalmente equipada, un elemento imprescindible para comenzar la vida en un nuevo hogar. Además, el piso puede decorarse al gusto de los propietarios, que pueden elegir, sin coste adicional, entre una amplia gama de azulejos y suelos. Esta personalización se extiende a las terrazas, ya que su gran amplitud permite darles múltiples usos, como zona de ejercicios, huerto urbano, lugar de lectura o de reunión en familia para comer, entre muchos otros.

El sistema de climatización por aerotermia es uno de los principales atractivos de ‘Arroyo Vida’, ya que supone un ahorro energético importante. La distribución se realiza a través de suelo radiante, que también permite la refrigeración de la vivienda en verano, y dispone de control sectorizado por estancias. La reducción del gasto energético también se consigue con el sistema de ventilación cruzada con recuperación de energía en todo el edificio. De esta forma, se consigue una aportación de aire nuevo atemperado desde el exterior, lo que permite tener el ambiente de la vivienda continuamente renovado.

‘ARROYO VIDA’ EN IMÁGENES

Espíritu de pueblo con servicios de ciudad

Arroyo de la Encomienda, que en torno a 1990 contaba con unos 1.400 vecinos, ha experimentado un enorme crecimiento urbanístico durante los últimos 30 años, llegando en la actualidad a superar los 20.000 habitantes. Este impresionante desarrollo ha convivido con el espíritu histórico del municipio, por lo que el núcleo urbano reúne tanto edificios de interés patrimonial como bloques de viviendas y casas de nueva construcción.

El municipio, cuyo nombre hace referencia al arroyo del Rodastillo y a su pertenencia a la encomienda de San Juan de los monjes de Wamba hasta la desamortización, conserva tres monumentos destacables, como señala Jesús Anta en su blog. El primero de ellos es el antiguo monasterio jerónimo de Santa Ana, que data del siglo XVIII, hoy convertido en hotel. Por otra parte, del siglo XII se conservan restos del cenobio de San Pedro de las Flechas y de la iglesia románica de San Juan Evangelista.

El crecimiento urbanístico de los últimos años ha traído consigo una nueva vida a Arroyo de la Encomienda, que en la actualidad cuenta con cinco colegios, un instituto y un centro de salud. Por su parte, la inauguración en 2012 de Río Shopping, el mayor centro comercial de Castilla y León, supuso una importante reavivación económica de la zona.

La cercanía con Valladolid es uno de los mayores atractivos de Arroyo de la Encomienda, ya que las conexiones con la ciudad son continuas gracias a las cuatro líneas de autobús en funcionamiento: dos que llegan al centro urbano, una que conecta el municipio con las universidades y los hospitales, y la línea búho de servicio nocturno los fines de semana.

Siete décadas construyendo hogares

Manuel Brizuela Azcona arrancó su andadura como empresario de la construcción hace casi 70 años. En el verano de 1953 realizó sus primeros trabajos; en un principio estuvieron dirigidos hacia la reforma, la construcción de viviendas llegaría más tarde.

En los años 50 Valladolid comenzaba a crecer hacia el norte para albergar la inmigración rural que empezó a llegar pocos años antes.  Las promociones de Santa Clara ya estaban en pie (1950) al igual que el barrio de San Pedro Regalado (1951). La ciudad solo contaba con dos puentes para cruzar el Pisuerga hacia la zona de Huerta del Rey, que como su nombre indica estaba poblada de huertas y campos de cultivo. Años más tarde se construyó el de Isabel la Católica (1954-1957) y el del Poniente, que no entró en servicio hasta 1960.

El barrio más populoso de la ciudad era Delicias, mientras que Pajarillos tan sólo estaba formado por un triángulo de calles junto a la carretera de Villabáñez. Un poco más al este también era campo, ya que apenas existían casas al otro lado de las vías del ferrocarril. Y es que la plaza Circular cerraba por esa zona la ciudad que, en realidad, terminaba en la ermita de San Isidro.

La primera vivienda

El norte continuaba creciendo con la urbanización de la Rondilla de Santa Teresa y las viviendas de Amor de Dios (1956), y, en el sur, el límite estaba marcado por la plaza de toros y el antiguo estadio de fútbol.

Manuel Brizuela se fijó en la zona sur para emprender su primera promoción en el año 1958. Un área de la ciudad que empezó a construirse en 1944 con viviendas militares en el entorno del Paseo de Zorrilla, cerca de la plaza del Ejército, y que continuó con las del Cuatro de Marzo (1954), que inauguró el propio Franco en 1959. Apenas había viviendas construidas entre el estadio y el matadero (1932 – 1936) o las casas de La Rubia.

Brizuela escogió la calle Esperanto para esta primera promoción, en la zona que empezaba a desarrollarse entre la plaza del Ejercito y el Matadero, y que hoy ha progresado hasta juntarse prácticamente con el municipio de Arroyo de la Encomienda.

Valladolid crecía con rapidez, y la construcción de nuevas viviendas con ella.  Llegaban los primeros semáforos a la ciudad en 1957 a la intersección de la calle Duque de la Victoria con Ferrari, y el Real Valladolid subía de nuevo a primera en 1959.

Brizuela Construcciones S.L. también prosperaba. Alternaba la obra en contrata con la destinada a promoción propia de viviendas que actualmente mantiene. Más de 1.500 hogares llevan su sello en Valladolid. Hogares que han recorrido la ciudad de norte a sur: desde la calle Pérez Galdós o la plaza de la Cruz Verde hasta Huerta del Rey o Covaresa, pasando por Arroyo de la Encomienda o el Camino del Cabildo.

Rehabilitación y galardones

Pero su buen hacer llegó también hasta la rehabilitación de edificios singulares de la ciudad como el palacio renacentista denominado ‘El caballo de Troya (año 1.520), el convento y asilo de Santo Domingo, la iglesia-capilla en el convento de las Hermanitas de los Pobres o el convento e iglesia de las Siervas de Jesús.

Manuel Brizuela S.L. fue empresa socia fundadora de la Asociación Vallisoletana de Empresarios de la Construcción (AVECO), de la que actualmente su hijo Manuel Brizuela Arroyo es vicepresidente, y cuenta con importantes galardones como el premio estatal de la Confederación Nacional de la Construcción en reconocimiento a su contribución al sector durante más de 50 años o el Premio ‘Empresario del año’ en 2010 en la categoría de Construcción.

Desde el fallecimiento de Manuel Brizuela Azcona en 1994, sus hijos siguen al frente de este proyecto que continúa construyendo hogares en Valladolid siete décadas después.